Allá por 1997, cuando se lanzó Carmageddon, corrieron ríos de tinta debido a su brutalidad y a que era el primer videojuego en el que se podrían causar auténticas masacres de peatones.
El objetivo de Carmageddon no sólo era el conseguir ganar las carreras y destrozar los coches de los contrarios, sino también pasar por encima del mayor número de peatones posible. Carmageddon obtuvo muchas críticas que, sin embargo, le hicieron adquirir una popularidad que perdura hasta hoy.
En el Carmageddon original podrás escoger dos coches, conducidos por Die Anna y Max Dame, con los que deberás conseguir completar todas las carreras del juego.
Carmageddon respira ese aire a clásico que tanto nos gusta y sin lugar a dudas es un juego que no puede faltar en la colección de cualquier amante de los videojuegos, tanto por lo que significó en su día como por lo divertido que acaba siendo.